
Mi idea de Blog nunca fue para escribir sobre temas polémicos o actuales. Tampoco para hacer una especie de diario de vida medio pokemón, donde contara mis historias de amor con el chico del barrio o cosas por el estilo. La idea era hablar sobre algo que tal vez le interesara a otra persona: algún escritor, un cuentillo, un poema... compartir algo escrito por mí o por otros con aquél que pasara solo por ocio por un sitio virtual como este.
Ayer fui de acompañante a la marcha por la despenalización de la marihuana. No tengo problemas con ella de manera puntual específica, es más, asumo que una que otra vez me he dejado alcanzar por sus influencias. Lo que escribiré ahora será tipo crónica del momento aquél.
Nos bajamos en el metro Baquedano, eramos tres. Descubrí cuál era la Plaza Italia después de años de hablar de ella y pasar por ahí muchas veces para ir a Lastarria. Caminamos hacia el Parque Forestal, escoltados por Carabineros. Era una masa grande, según el diario 500 personas, a puro ojo diría que un poco más.
Varias personas reporteaban el asunto, había camarógrafos y fotógrafos retratando el momento Kodak. Nos movíamos todos "como un ganado", siguiendo a los organizadores del asunto (creo que era el staff de la revista Cañamo). A pesar de que habían algunas personas de verde, sería erróneo decir que todos estaban vestidos así, muchos iban con su ropa de todos los días.
La masa ganadera era de distinta procedencia: punkies, rapers, lanas, volados varios, bohemios, hippies de los 70... y más. La gran mayoría de los consumidores de marihuana de nuestro país... Faltaron, claro que faltaron. No había ningún representante de los empresarios que hacen uso de ella y que, de todas maneras, quieren que sea legal, pero que no se atreven a ir porque "miren el ejemplo que da Pepito a sus hijos".
Ese es el problema clave de las marchas. Pueden ser muy pacíficas, como la de ayer. Puede no atentarse en ningún momento a la propiedad pública, pero igual la gente que está ausente dice que los que van son revolucionarios, están mal de la cabeza, no saben de qué están hablando y alegan por alegar. Es verdad... muchos de ahí no saben bien de lo que se está hablando, solo quieren poder comprar su "vicio" en una botillería como quien compra una botella de Daiquiri. Esta droga no es en ningún caso lo mismo que una botella de alcohol... pero no es el punto.
El punto es lo que, según yo, pasaba debajo de todo esto. Todas las personas seguían los gritos que inspiraba el tipo que llevaba el parlante. Todos cumplían, de una u otra manera, con un estereotipo de jóvenes que fuman pito, no había nada fuera de lo común.
El olor a marihuana era insoportable, sobre todo porque no todo el mundo estaba "fumando lo mismo".
Llegamos al costado del Bellas Artes y había un escenario para que subieran bandas de reggae. Algunas eran buenas, otras no tanto (sobre todo la primera que me tenía apestada). Al final se armó un ambiente de "buena onda" y "amenidad", sobre todo si se estaba bien cerca del escenario. A medida que se iba alejando uno de las bandas, el ambiente se iba perdiendo y se iba transformando en algo un poco diferente. Habían personas con puestitos vendiendo cosas de la más diversa índole: ropa, papelillos, comida, accesorios... También podían verse un par de stands, resaltaba el de la Cañamo, donde se podían comprar ejemplares pasados a solo mil pesos. No faltaba, ya en el parque mismo, la señora que vendía empanadas fritas o el puestito de sopaipillas con mostaza.
Esto era como el "ambiente general". Si se presta atención a los detalles, como creo hacerlo yo, muchas cosas estaban fuera de lugar. Parapléjicos con sus hijos de temprana edad sentados en la falda, fumando pitos como si nada. Me dio mucha pena ver la cantidad de niños pequeños que habían en un evento como ese... Por muy pacífico que sea y por mucho que los papás quieran que sus hijos los acompañen a todas, no era un lugar para niños de ninguna manera. Como dije, el olor a marihuana era insoportable.
Otra cosa que estaba fuera de lugar eran los papeles... Algunos repartían tickets para invitar a fiestas o conciertos (como el de Chico Trujillo el 21 de mayo), pero otros repartían propaganda para formar una Asamblea Constituyente. Cuando leí eso me fui de espalda. ¿Por qué utilizan situaciones como esa para vender la pomada, para incentivar a las personas a seguir los ideales de uno? Está bien, es necesario formar una Asamblea y cambiar muchas cosas de la Constitución. Pero ¿qué pasa? La Constitución es solo una base y la nuestra plantea que el sustento de la sociedad es la persona y su familia, justamente lo que el panfleto decía que no era. Es imposible llevar a la praxis una ideología política perfecta porque en el papel no se toman mucho en cuenta las personas y sus distintas reacciones ante cierto evento o hecho. Es difícil, muy difícil dirigir de manera justa a un grupo de 50 o 60 personas, cuesta que se pongan de acuerdo, que todas quieran lo mismo porque, aunque se diga lo contrario, todos somos diferentes aunque tengamos cosas en común. Mucho más difícil es dirigir a un país entero... Si hay personas que aspiran al cambio total del Estado deberían postularse para presidente ellos. Por mientras, deberían quedarse callados.
Algo parecido a esto era la repartición del Manifiesto Autonomista. Aprovecharon la aglomeración de personas que no estaban 100% en sus sentidos para lanzarles ideas que solo seguirían por encontrarlo entretenido, pero no es racional. Sus ideales son muy difíciles de llevar a la práctica...
Yo no pertenezco a ningún partido político, pero voto igual. Voto porque creo que debo elegir quien quiero que me gobierne, independiente de si gana o no. Hay que estar al tanto de lo que pasa en nuestro país, no podemos quedarnos de brazos cruzados y ver como nos pasan a llevar, como nos mienten, como prometen y no cumplen. Cuando se vota por Presidente de la República se vota por una persona, no por un partido. Debemos elegir al que esté más apto para cumplir el cargo, no al que prometa más beneficios, al que sea más centrado, más persona, más real. Por algo ganó Obama en EE.UU.
Estas son las opiniones que un evento como el de ayer me suscitó. Espero que hayan personas lo suficientemente buena onda como para comentar algo de lo que acabo de escribir, porque me demoré harto y no corregí nada. "Viene de mi pluma".